Los ataques suicidas se han vuelto tan frecuentes en Medio Oriente que ya la gente se ha acostumbrado a ver los reportajes en las noticias, sin siquiera alterarse. Pero estos actos siempre me ponen a pensar, ¿cómo es posible que una persona esté dispuesta a quitarse la vida para dejar atrás un legado de destrucción y muerte?
La respuesta que me han dado es que estas personas están convencidas que después de morir, por haber sacrificado su vida matando "infieles", serán premiados con el paraíso.
En estos días me puse a pensar un poco acerca de esta respuesta, y hay algo que todavía me inquieta. ¿Creerán realmente estas personas que existe un ser superior, que creó la vida y todo lo que hay en ella, pero ahora quiere que las personas vayan en contra de su propia naturaleza y se quiten la vida con el único objetivo de matar a los demás? ¿Será posible que estas personas nunca se paren a pensar y digan: "¿Sabes qué? Esto no tiene mucho sentido... tal vez Al Qaeda está equivocado."?
Y eso me llevó a pensar en otros ejemplos. Durante la Segunda Guerra Mundial, ¿será que los soldados alemanes nunca se pusieron a pensar que Hitler podía estar equivocado"? O durante las cruzadas, ¿será que los caballeros nunca pensaron que la Iglesia podía estar equivocada"?
Y luego me puse a pensar, ¿hacemos nosotros lo mismo? ¿Será que tomamos lo que nos dicen y asumimos que es cierto, sin siquiera sentarnos a pensar qué hace sentido y qué no? ¿En algún momento hemos considerado que tal vez eso en lo que creemos está mal?
En lo personal, me gustaría encontrarme con gente que me dijera: "yo creo en X, pero puedo estar equivocado. Existe la posibilidad que la persona que cree en Y esté en lo correcto y yo no, pero he llegado a creer en X por tal y tal razón." Y me gustaría que la razón no fuera simplemente "porque nací en una familia que cree en X".
Me gustaría encontrarme con gente que me dijera: "yo he aprendido sobre N culturas y religiones diferentes, he considerado puntos de vista totalmente opuestos, y finalmente he decidido creer en lo que creo ahora." Y no hablo de aprender sobre otras creencias de la manera como usualmente lo hacemos, pensando "mira en lo que creen ellos.. pobrecitos". NO. Hablo de realmente sentarnos a pensar: ¿qué tal si ellos tienen razón? ¿Qué tal si el equivocado soy yo?
Creo que nada malo puede salir de este ejercicio. Si al final no cambiamos de opinión, tendremos aún más razones para seguir con nuestras creencias. Y si cambiamos de opinión, entonces debemos estar felices porque hemos descubierto una nueva verdad, nuestra nueva verdad. Cuando menos, nos habremos vuelto más tolerantes durante el proceso, y a este mundo definitivamente le hace falta más tolerancia.
En conclusión, creo que debemos cambiar la manera en que enseñamos religión. Creo que no debemos enseñar sólo la religión que nos parece correcta, ni tampoco debemos abstenernos de enseñar religión del todo. Creo que debemos motivar a las personas a conocer los distintos puntos de vista, ayudarlos a reflexionar y encontrar las respuestas que a ellos les parezcan válidas, y aceptar el hecho de que nadie posee la verdad absoluta.
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